4-2.8

[pp.141-156]

Vol. 4(2), Julio – Diciembre, 2016

http://dx.doi.org/10.15359/rnh.4-2.8

Propuesta de un modelo para el desarrollo del turismo rural comunitario en la comunidad de Los Ángeles en Cureña, Sarapiquí, Heredia, Costa Rica

Proposal of a Model for the Development of Rural Community Tourism in Los Angeles, Cureña, Sarapiqui, Heredia, Costa Rica

Ingrid Rojas Hidalgo

Costa Rica

ingridrojashidalgo@yahoo.com


Carmen Daly Duarte

Costa Rica

carmen.daly.duarte@una.cr

Resumen

Se brinda una propuesta que busca la implementación del turismo rural comunitario mediante la integración de los pobladores participantes del proyecto de la Comunidad de los Ángeles en Cureña, Sarapiquí, Heredia, Costa Rica. Se muestra el trabajo para el fortalecimiento de las capacidades de los pobladores de la zona por medio de talleres enfocados a la gestión del turismo rural comunitario y procesos que permiten generar la sostenibilidad. La metodología aplicada incluye generar reflexión para determinar las actividades y servicios turísticos disponibles. Como resultado, se obtiene un inventario de atractivos turísticos, la creación de un mapa turístico, una página web, un manual de buenas prácticas turísticas, módulos de capacitación del “yo” adaptados, un manual de manejo para conversión en fincas integrales, un manual de buenas prácticas de turismo rural comunitario, manual de actividades recreativas, turísticas rurales, rescate de la identidad cultural, soberanía alimentaria, trabajo con prácticas eco-amigables. Así se espera consolidar una red de apoyo con actores locales, instituciones, tanto gubernamentales como de la sociedad civil y la empresa privada. Se recalca el rol de la universidad como facilitadora de procesos. Las personas de la comunidad son las llamadas a efectuar los desarrollos relacionados, de manera que logren empoderarse en cada una de las actividades que se generan, lo cual involucra la logística y administración de recursos.

Palabras clave: turismo rural comunitario; soberanía alimentaria; sostenibilidad; prácticas eco-amigables; metodologías participativas.

Abstract

This article describes a proposal for seeking the implementation of rural community tourism through the integration of the people participating in the project of Los Angeles community, in Cureña of Sarapiqui, Heredia, Costa Rica. The paper also depicts the work of strengthening the local people’s capacities. This work is done by means of workshops focused on the management of rural community tourism and of processes generating sustainability. The methodology implemented includes generating reflection to determine the activities and tourist services available. The results obtained were an inventory of tourist attractions, the creation of a tourist map, a web page, a manual of good practices in tourism, I-training adapted modules, a manual for management of conversion process from conventional to integrated farms, a manual of good practices for rural community tourism, and a manual for rural tourism, recreational activities, rescue of cultural identity, food sovereignty, and work with eco-friendly practices. It is hoped to consolidate a network of support with local actors, governmental and civil society institutions, and the private enterprise. Importance is given to the role of the university as a facilitator of processes. The people of the community are invited to carry out the related developments, so that they become empowered in each of the activities that are generated, which involves the logistics and resource management.

Keywords: eco-friendly practices; food sovereignty; participatory methodologies; rural community tourism; sustainability.

Introducción

En este artículo se presenta la propuesta para el desarrollo de una idea que busca la gestión y posterior implementación del turismo rural comunitario que integre a habitantes participantes del proyecto FUNDER: Fortalecimiento de las capacidades en la población del distrito de Cureña en Sarapiquí por medio de procesos participativos sostenibles, específicamente de la Comunidad de los Ángeles en Cureña, Sarapiquí, Heredia, Costa Rica.

Durante el desarrollo de la primera fase del proyecto, realizada en el primer semestre del 2016, se detectó, por medio de la aplicación de metodologías participativas, la necesidad de desarrollar actividades que incentiven el desarrollo económico local y potencien las actividades diarias de las personas de la comunidad como una herramienta para fortalecer las capacidades ya existentes, es así como surge la idea de trabajar con turismo rural comunitario (TRC).

El proyecto se formuló para ser desarrollado en tres comunidades del Distrito de Cureña; sin embargo, según los resultados del diagnóstico realizado, se manifiesta únicamente en la comunidad de Los Ángeles la disposición de 17 personas para trabajar en el desarrollo de una iniciativa relacionada con el turismo rural comunitario.

El proyecto trabaja el fortalecimiento de capacidades, desarrollando módulos de capacitación denominados “YO” en una metodología participativa y hasta la fecha se han impartido una serie de talleres que abarcan los temas de soberanía alimentaria, liderazgo, jardines comestibles, manejo de macro túneles, turismo rural comunitario, emprendedurismo, creatividad y valores.

Sarapiquí es un cantón de la provincia de Heredia que presenta indicadores negativos en lo que se refiere a los índices de desarrollo rural, por lo que se sugiere aplicar medidas para aumentar la competitividad económica cantonal, la eficiencia en la gestión financiera municipal y el desarrollo humano integral (tanto a nivel general de distritos), como en las mujeres en particular, además de bajar la incidencia de la pobreza (Ávila, 2016).

Entre los productos turísticos potenciales que el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) menciona en el Plan Nacional de Turismo Sostenible de Costa Rica 2010-2016, se destaca el turismo rural como uno de los productos potenciales y que forma parte de la segmentación del espacio turístico y se resalta Sarapiquí como parte de un corredor turístico que abarca Alajuela- Poás-Sarapiquí (ICT, 2011).

En el cantón de Sarapiquí existen diversas iniciativas turísticas y entre su principal atractivo se destacan los recorridos en bote por el río Sarapiquí, en donde se puede observar una importante biodiversidad animal y vegetal.

La ubicación de parte del distrito de Cureña dentro la Reserva Mixta de Vida Silvestre Maquenque genera la posibilidad de practicar diferentes actividades relacionadas con el turismo rural y la biodiversidad.

Se potencia desde la academia la economía rural por medio del fortalecimiento de las capacidades de las personas involucradas, para que ellas se conviertan en gestoras de sus emprendimientos. Esto coincide con el Plan Estratégico Municipal para el Desarrollo Cantonal, realizado por la Municipalidad de Sarapiquí, vigente del 2007-2017 y Plan de Desarrollo Rural Territorial Sarapiquí (PRODESA) 2015-2025, donde se menciona el turismo como una de las áreas de priorización por dimensión.

Estos espacios deben ser preservados y valorados como una manera de vivir en armonía con la naturaleza, aprovechando sus beneficios mediante prácticas de bajo de impacto, donde se interactúa responsablemente con el entorno dentro de parámetros relacionados con la sostenibilidad humana y ambiental (Zamorano Casal, 2008).

El enfoque planteado es el territorial centrado en las iniciativas concertadas por actores sociales e institucionales de cada territorio, para aprovechar los recursos propios de cada finca y fortalecer su identidad.

Se aplicó un diagnóstico para la identificación de servicios presentes en la comunidad y se logró una interacción con la mayoría de las personas lugareñas, lo que amplió más la oportunidad de recolección de información y la percepción del desarrollo de actividades turísticas en la comunidad.

Metodología

La metodología utilizada se llama de acción participativa, busca el empoderamiento de las personas beneficiaras del proyecto, para el desarrollo de las actividades. Se trabaja con herramientas que permiten fortalecer las capacidades, con el uso de materiales didácticos que cuentan con ilustraciones afines al entorno y actividades cotidianas para que de una manera simple puedan expresar sus opiniones, deseos y dudas. Se llevaron a cabo talleres simultáneos en las comunidades que abarca el proyecto. Luego se realizó la sistematización correspondiente y se tomaron decisiones de acuerdo con el análisis de los resultados obtenidos con los instrumentos aplicados. Algunos de los criterios fueron la participación, la disposición, la continuidad en la asistencia y el interés por desarrollar iniciativas productivas.


Desarrollo

El involucrarse en la actividad turística implica tener una visión empresarial enfocada en la prestación de servicios, la cual es administrada por el núcleo familiar. Belausteguigoitia la define como “una empresa familiar es una organización controlada y operada por los miembros de una familia. Desde una perspectiva diferente, digamos espiritual, suelo referirme a empresas con alma, dado que el corazón de las familias está en ellas” (Rius, 2012, p.33).

Dentro del proceso administrativo de una empresa turística se deben contemplar varios elementos: materiales, económicos, humanos y técnicos. En ocasiones representan retos para ejecutarlos en empresas familiares turísticas de origen rural. Independientemente de si es una iniciativa productiva, micro o pequeña empresa, se maneja el mismo enfoque. Para ello se propone el desarrollo de empresas turísticas con el modelo sostenible, que por las características de la comunidad y el tipo de turismo por desarrollar permite esta implementación.

Como el turismo rural involucra actividades del ecoturismo y agroturismo, es importante entender que también se practica el turismo sostenible, definido como:

En turismo sostenible aquel que, al integrarse en un medio social, cultural y ecológico, lo hace sin provocar efectos destructivos en la organización social, cultural ni el ambiente natural, y por lo tanto puede prosperar es ese lugar por una duración indefinida. (Echeverría, 2010, p. 22)

Solano Pacheco (2008) apunta que como parte de un trabajo conjunto entre el Consorcio Cooperativo Red Ecoturística Nacional (COOPRENA R.L.), la Asociación para el turismo rural y comunitario ACTUAR, la Mesa Nacional Campesina, con el acompañamiento de Asociación Centroamericana para la economía, salud y el ambiente (ACEPESA), el ICT y con el financiamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se logró definir una estrategia clara de desarrollo del turismo rural comunitario (TRC) en Costa Rica, para la cual era preciso llegar a una definición consensuada. Así, el turismo rural comunitario se definió como experiencias turísticas planificadas e integradas sosteniblemente al medio rural y desarrolladas por los pobladores locales organizados para beneficio de la comunidad (p. 4).

García (2003, citado por Fontana, 2012) resalta que existe otra categoría esencial para el turismo como es lo rural, conceptualizado desde la perspectiva del turismo rural, como: “aquella actividad turística realizada en un espacio rural, compuesta por una oferta integrada de ocio, dirigida a una demanda cuya motivación es el contacto con el entorno autóctono y que tenga una interacción con la sociedad local” (p. 23).

El TRC debe entenderse como una actividad socioeconómica que se circunscribe en la concepción de desarrollo local, ya que parte de todas las potencialidades endógenas existentes en el territorio, con una concepción articulada de los agentes económicos locales vinculados a dicha actividad. Además, hace referencia a que turistas buscan viajar a “lugares distintos a los de su entorno habitual” (p. 23), por lo cual el modelo de turismo integrado ofrece un espacio comunitario en un escenario rural y abre distintas categorías motivacionales, como el convivir con nuevas culturas, interacción con la naturaleza silvestre, investigación, entre otros (Fontana, 2012).

Según Nell-Lo ANDREU (2008), mediante el TRC se puede experimentar con ofrecer:

• Una cálida atención familiar.

• Alto nivel de intercambio con las personas y la cultura local.

• Exploración de destinos turísticos, con las personas que siempre han vivido en ese lugar.

• Posibilidad de acercarse a la cultura campesina.

• Precios asequibles.

• Contacto con la naturaleza en lugares a menudo poco explorados.

• Experiencias auténticas y enriquecedoras, con opción de formar parte de labores agrícolas, así como otras actividades que se realizan de manera cotidiana en el campo.

• Posibilidad de involucrarse y contribuir con esfuerzos de conservación de la naturaleza.

• Participación directa y control de las actividades turísticas por parte de organizaciones comunitarias y conservacionistas.

• Favorecimiento directo para la comunidad con la actividad turística.

Las actividades agrícolas y pecuarias son la principal fuente de ingresos de las personas que viven en la comunidad de Los Ángeles. Para trabajar proyectos asociados al turismo rural comunitario, la modalidad de fincas integrales juega un papel fundamental para incentivar actividades productivas enfocadas a la conservación del medio ambiente.

Fincas integrales

El abuso en la utilización de tecnologías y las malas prácticas agrícolas han causado la pérdida de la biodiversidad, la contaminación de aguas y suelos, así como la degradación general del ambiente.

En este contexto, personal investigador, personas agricultoras y responsables de la toma de decisiones han identificado el enfoque de producción familiar integrada como una alternativa de producción basada en la implementación de sistemas autosuficientes y diversificados, que minimiza, de esta forma, pérdidas y desequilibrios en el ambiente. En 1999, el Instituto Ítalo Latino Americano (IILA) aprobó el proyecto Fincas Integrales Conservacionistas Empresariales Demostrativas en Costa Rica, donde se dio inicio a la formación de fincas integrales impulsadas por un grupo de campesinos y líderes comunitarios capacitados en temas de conservación y prácticas agroecológicas productivas (Navarro Ortega, 2014).

El modelo de finca integral calza de manera completa con la ideología del proyecto, pues está basado en prácticas de conservación y uso sostenible de la biodiversidad. En contraste con los sistemas convencionales y de monocultivo, permite aprovechar los recursos internos de la finca de forma sostenible al usar principalmente tecnologías de bajo costo y de fácil adopción. Además, estos sistemas han permitido desarrollar y fortalecer los conocimientos y las habilidades de los grupos agricultores, al dar especial valor a la mano de obra familiar.

Se comprende que la biodiversidad juega un papel importante en todos los sistemas de producción agrícola, pecuaria y forestal en un modelo sostenible. A partir de ello, el proyecto trabaja con un equipo capacitador multidisciplinario, se apuesta por apoyar el desarrollo o la conversión de fincas convencionales en fincas integrales. Esto permite la generación de aportes reales a la economía local con sus prácticas agropecuarias ecoamigables, mediante la creación de los servicios ecosistémicos.

Por ejemplo, los árboles en barreras vivas o en asociación con cultivos de ciclo corto o perennes generan servicios ecosistémicos por la fijación y el almacenamiento de carbono, la conservación del suelo, el mantenimiento de la calidad del agua y la provisión de alimento para muchos organismos, incluidos los polinizadores y controladores biológicos que permiten reducir los daños causados por plagas y enfermedades; igualmente sirven como hábitat para aves, insectos y algunas especies de mamíferos pequeños.

Los servicios ecosistémicos generados por las fincas integrales permiten que las familias diversifiquen sus medios y estrategias de vida para satisfacer sus necesidades fundamentales (alimentación, salud y vivienda, entre otras) y mejorar su calidad de vida.

Un sistema de producción agrícola o una finca es una estrategia de vida donde la familia combina la producción de hortalizas, frutales, raíces, tubérculos y la explotación pecuaria para generar ingresos y satisfacer sus necesidades.

Cuando esta estrategia es combinada con medios no agrícolas producidos en la finca, como la industrialización de productos (lo cual les suma el valor agregado y se activan otras opciones como el turismo, el pago por servicios ambientales y de capacitación), las familias mejoran sus condiciones de vida (Navarro Ortega, 2014).

Es una de las mejores formas de generar conciencia sobre la importancia de la seguridad y soberanía alimentaria en comunidades rurales y según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO):

Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen, en todo momento, acceso físico y económico a suficientes alimentos, inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos, a fin de llevar una vida activa y sana. (Gordillo y Méndez, 2013, p. V.)

De acuerdo con el texto The Six Pillars of Food Sovereignty, developed at Nyéléni en 2007 y Food Secure Canada de 2012, citados en Gordillo y Méndez (2013), la soberanía alimentaria descansa sobre seis pilares:

Se centra en alimentos para los pueblos: a) coloca la necesidad de alimentación de las personas en el centro de las políticas; b) insiste en que la comida es algo más que una mercancía.

Valora a los sujetos proveedores de alimentos: a) apoya modos de vida sostenibles; b) respeta el trabajo de todos los grupos proveedores de alimentos.

Localiza los sistemas alimentarios: a) reduce la distancia entre entes proveedores y público consumidor de alimentos; b) rechaza el desperdicio y la asistencia alimentaria inapropiada; c) resiste la dependencia de corporaciones remotas e irresponsables.

Sitúa el control a nivel local: a) lugares de control están en manos de entes proveedores locales de alimentos; b) reconoce la necesidad de habitar y compartir territorios; c) rechaza la privatización de los recursos naturales.

Promueve el conocimiento y las habilidades: a) se basa en los conocimientos tradicionales; b) utiliza la investigación para apoyar y transmitir este conocimiento a las generaciones futuras; c) rechaza las tecnologías que atentan contra los sistemas alimentarios locales.

Es compatible con la naturaleza: a) maximiza las contribuciones de los ecosistemas; b) mejora la capacidad de recuperación; c) rechaza el uso intensivo de energías de monocultivo industrializado y demás métodos destructivos.

Figura 1. Componentes de la soberanía alimentaria.

Nota: Adaptado de Navarro Ortega (2014).

Para lograr la implementación, es necesario obtener, por medio del conocimiento, herramientas básicas para llevar a cabo las actividades empresariales turísticas. Con el propósito de poder encaminar a las personas interesadas en desarrollar microemprendimientos turísticos rurales sostenibles, entonces se establece como una prioridad la necesidad de capacitación.

Los contenidos y la dinámica de desarrollo característica de los talleres han despertado el interés de sus participantes por capacitarse. En especial la población de la comunidad de Los Ángeles, de donde ha nacido la idea de trabajar con turismo rural por parte de 17 personas.

Mostrando un cambio de actitud desde el yo, se espera buscar alternativas de desarrollo personal para las personas de la comunidad, quienes serán motivadas por el querer hacer, la espera de resultados positivos en relación con la activación económica local y el mejoramiento de su calidad de vida.

Tabla 1
Temas y objetivos de talleres denominados “YO”

Tema

Objetivo

YO Protejo

Sensibilizar a los participantes sobre la importancia de conocer las amenazas actuales a la vida y al plantear como una manera de buscar la sostenibilidad humana y ambiental.

YO Líder

Fortalecer, reconocer y entender las capacidades de librerazgo que tiene el ser humano, y la importancia, del trabajo en equipo en una comunidad rural para el desarrollo de iniciativas productivas.

YO Creativo

Desarrollo un espacio que permite la expresión de las habilidades que motiven a realizar distintas actividades.

YO Respeto

Generar conciencia ambiental por medio de la aplicación de metodologías relacionadas con: Manejo responsable de Recursos Naturales, aprender sobre el desarrollo de jardines comestibles.

Nota: Elaborado por las autoras. El grupo facilitador desarrolla una relación directa con quienes participan, valorándose tanto el conocimiento técnico empírico como los saberes populares locales, los cuales se fortalecen mediante la generación de una nueva dimensión de valores propios y las capacitaciones académicas realizadas con la metodología de los YO.

Para fomentar ese recate de valores a través de una iniciativa empresarial, es importante tener claro el escenario cultural de la comunidad. Este está compuesto por costumbres, tradiciones, formas de convivencia, conocimiento local, mitos, creencias y estilos de vida (Mata, 2016). Esto permite iniciar la construcción de todas las actividades en función del entorno de la comunidad.

Salud

Empleo

Comunicaciones

Comercio

Características del entorno

Hay un ebais.

• Son en su mayoría finqueros.

• Cuanta con internet.

• Hay una pulpería.

• Naturaleza (flora y fauna).

• Cultura.

• Fincas ganaderas.

Servicios Públicos

Transporte

Educación

Organizaciones Comunales

Otros

• Electricidad, agua potable y desechos.

• Caminos de lastre en buen estado.

• Sólo hay una escuela.

• Las personas tienen baja escolaridad.

• Asociación de desarrollo, junta de educación y CooperCureña, Comité de deportes.

• Transporte público tres veces a la semana, Iglesias, comedor escolar, salón comunal.

Figura 2. Antecedentes de la Comunidad de Los Ángeles.

Nota: Elaboración propia con datos obtenidos en los talleres, con la herramienta La Flor.

Dentro del modelo propuesto se trata de que las actividades se desarrollen con la modalidad de una escuela de campo:

Son una forma de enseñanza aprendizaje fundamentada en la educación no formal, donde Familias Demostradoras y equipos técnicos facilitadores intercambian conocimientos, tomando como base la experiencia y la experimentación a través de métodos sencillos y prácticas, utilizando el cultivo o el espacio del hogar como herramienta de enseñanza aprendizaje. Se utilizan ejercicios prácticos y dinámicas que promueven el trabajo en equipo, desarrollando las habilidades para tomar decisiones orientadas a resolver problemas. (FAO, 2011, p. 6)

Ya fortalecidas las capacidades y mediante la elaboración de talleres sobre temas de dominio común y cotidiano, el diseño de guías informativas, dinámicas, material didáctico y establecida la red de apoyo, los sujetos participantes estarán en condiciones de dirigir la organización.

Figura 3. Esquema representativo relacionado con la metodología de escuela de campo.

Nota: Adaptado de FAO (2011).

Figura 4. Propuesta de modelo para el desarrollo de turismo rural y escuela de campo.

Nota: Elaborada por las autoras.

Redes de apoyo

Parte del proceso de empoderamiento es la construcción de la red de apoyo con empresas que tengan programas de responsabilidad social empresarial, para que sean sus principales aliadas en la promoción de las actividades que promueva la escuela de campo. La idea es que estas empresas puedan venir a la comunidad a trabajar en proyectos financiados por ellas mismas u otros entes contactados, de esta manera se beneficia la comunidad al resolverse alguna carencia con el aporte de visitantes, quienes pasan a ser clientes que compran los servicios ofrecidos. No es una actividad de alto impacto: es una oportunidad paralela a sus actividades diarias.

Comunidad

Empresa-RSE / institución educativa/ ONG / visitantes.

Proyecto / voluntareado / visita.

Fincas integrales / jardines comestibles.

Taller / tour.

Figura 5. Esquema de actividades.

Nota: Creación propia.

Las actividades propuestas en esquema permiten crear un plan de trabajo con los posibles actores de la red interesados en visitar la comunidad de Los Ángeles y aportar en los proyectos asociados al desarrollo del turismo rural. Establecer qué se quiere hacer, dónde, cuándo y cómo es parte de las responsabilidades relacionadas con la organización, gestión y ejecución de los miembros que conforman el proyecto.

Conclusiones

La presente es una propuesta que permite, por medio del fortalecimiento de las capacidades y competencias de las personas involucradas, mejorar las áreas de producción eco-amigable y el turismo rural comunitario, así como el desarrollo de la comunidad desde la conversión de una necesidad planteada por sus habitantes y convertirla en una iniciativa productiva real. Esta es una idea que puede ser replicada en cualquier comunidad.

Se está desarrollando, por medio del proyecto, el proceso formativo del espíritu emprendedor de las personas de la comunidad de Cureña, de una forma participativa en las áreas de turismo rural comunitario y producción eco-amigable, con el propósito de facilitar su compromiso y gestión.

En esta primera fase del proyecto se determina la actividad relacionada con el turismo rural comunitario como uno de los posibles productos potencialmente comercializables.

Entre los principales aportes se encuentra el fortalecimiento de las capacidades para que las propias personas de la comunidad se conviertan en gestoras de sus emprendimientos.

Es necesaria la vinculación de la comunidad con otros actores locales, nacionales e internacionales, quienes conformarán la red de apoyo que se pretende construir con la participación de los grupos beneficiarios del proyecto, para que ellos se empoderen como actores y logren generar el fortalecimiento de las capacidades en el ámbito empresarial y de gestión local comunitaria.

Referencias

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Gordillo, G. y Méndez, O. (2013). Seguridad y soberanía alimentaria: FAO. Recuperado de: http://www.fao.org/3/a-ax736s.pdf

Fontana, Y. (2012). Proceso de incidencia para la elaboración del proyecto de ley. San José: TEC.

ICT. (2011). Plan Nacional de Turismo Sostenible de Costa Rica 2010-2016. Recuperado de: http://www.ict.go.cr/es/documentos-institucionales/plan-nacional-y-planes-generales/plan-nacional-de-desarrollo/resumen-plan-nacional-de-turismo-sostenible-2010-2016/35-resumen-plan-nacional-de-turismo-sostenible-2010-2016/file.html

Mata, H. A. (2016). Ser humano y sostenibilidad. San José: UNED.

Navarro Ortega, A. (2014). Fincas integrales. Recuperado de: http://www.agriculturesnetwork.org/magazines/latin-america/30-3/fincas-integrales

Nell-Lo Andreu, M. (2008). Organización y características del turismo rural comunitario en Costa Rica. Anales de geografía de la Universidad Complutense, 28(2), 167-188.

Rius, I. B. (2012). Empresas familiares. Mexico: McGrawHill.

Zamorano Casal, F. (2008). Turismo alternativo: Servicios turísticos diferenciados. México: Trillas.

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